Opinión La Gaceta//¿Periodismo ante todo… o mercenarios de la pluma…?

HÉCTOR SILVA 1

El Salvador ha diversificado la oferta periodística a la opinión pública; ávida de conocer lo que sucede en el mundillo de la tan desprestigiada y desgatada clase política tradicional, encarnada principalmente por ARENA y el FMLN, a partir de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992. El periodismo poco a poco se ha ido superando a sí mismo en su labor, y en la actualidad el torrente informativo fluye cual si fuera el caudal de una fuerza que a veces es imposible de detener.

La tecnología, -y posteriormente las redes sociales-, han hecho que la vigencia de la noticia pierda su valor en tan poco tiempo y dicha información se pierda en las aguas del olvido. Sin embargo, ese exceso de información y la diversificación de medios hace cada vez más difícil saber si lo dicho por algunos “medios” sea concordante con la realidad. Y esto hace que incluso algunos se escondan tras bambalinas y en la naguas de empresarios con fines espurios

Hace 15 días, Fito Salume, propietario de una reconocida cadena de restaurantes y  de medios como Diario1 y Tele1, hizo pública una información donde explicaba ser uno de los fundadores y financistas de la revista digital FACTUM. Antes de esa confesión pública, el consejo de editores de la revista en alusión habían rechazado categóricamente que Fito Salume tenía que ver con el financiamiento de este medio, y publicaron los nombres de los periodistas fundadores entre los que destaca el nombre del “desaparecido” periodista Hétor Silva Ávalos, a quién Salume contrató para la fundación de la Revista Factum, según reza el comunicado emitido el 15 de octubre

Ante ello, el Consejo Editorial de la revista publicó un escueto comunicado de prensa diciendo que “apartaban” al referido periodista para no entrar en conflicto de intereses mientras establecían si verdaderamente el empresario y monopolizador de las harinas en El Salvador había contratado a dicho personaje.

Luego de conocer esta situación, partiendo que Factum como El Faro y otros medios se presentan como “independientes”, surgen dudas con respecto a su trabajo “investigativo”, que ellos tildan como “serio, imparcial, objetivo”, y con el agravante de “portarse mal”, tal como lo dijo Carlos Dada, periodista de El Faro, en una entrevista radial.

¿Por qué nunca se dieron cuenta que Fito Salume era o no financista de Factum?, ¿Será que la labor periodística era tan ardua que ninguno de los periodistas se preocupaba por saber de dónde venía su salario al final de cada mes?, ¿Acaso muchos periodistas, si no todos, trabajaban por “amor al arte” sin recibir algún tipo de remuneración económica?, ¿Acaso el empresario Fito Salume no “bajaba” hacia los mortales que laboran en Factum en una exclusiva colonia de Antiguo Cuscatlán?, ¿Será que por andar “portándose mal” aquí en El Salvador, sus máximos responsables, no todos, se van a Europa o Estados Unidos para solicitar fondos a Agencias de Cooperación Internacional con claras agendas políticas como Soros Fund Management ?

Llama poderosamente la atención el hecho que Héctor Silva ha guardado silencio durante 10 días después de la publicación de Salume, ese silencio tiene aroma de culpa, al igual que la supuesta decisión del Consejo Editorial de Fatum de retrirar a Héctor Silva del quehacer del medio para hacer una investigación de lo asegurado por Salume, tampoco tenemos al menos un avance de esa «investigación», lo que nos reafirma que hemos sido engañados durante años por este supuesto medio, que no ha sido más que una herramienta de combate estratégico de un millonario contra sus adversarios políticos y comerciales.

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