El Salvador cumple este martes 25 años del terremoto de magnitud 7.7 de Richter, que sacudió el territorio nacional dejando muerte y destrucción.
El movimiento tectónico se produjo a las 11: 33 de la mañana de ese sábado y tuvo una duración aproximadamente de 2 minutos (45 segundos de gran intensidad) , durante los cuales provocó la muerte de 944 personas y graves daños estructurales en edificios, carreteras, puentes, miles de viviendas y otras edificaciones.
Cuando se produjo ese violento movimiento de tierra, toda la red telefónica por teléfono celular quedó fuertemente dañada y se interrumpieron las comunicaciones en medio de la angustia, pánico, incertidumbre y confusión.
De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, 11 de los 14 departamentos del país se vieron afectados por la violenta sacudida del sismo. En tanto que su epicentro se ubicó a 18 kilómetros de la costa de Usulután y se originó a una profundidad de 60 kilómetros.
Luego del terremoto, las réplicas se mantuvieron durante varios meses y superaron las 4,500 temblores.
Fueron más de 278, 000 viviendas las destruidas, 1,385 escuelas dañadas y 109 destruidas totalmente, además de 1,155 edificios públicos dañados o destruidos, 405 templos y 94 hospitales, entre otros.
