Los magistrados ignoraron a los informáticos de la institución, quienes habrían puesto al descubierto las falencias del sistema con anterioridad, y, como resultado, el simulacro fue un absoluto fracaso.

Julio Olivo Granadino, magistrado del TSE por el FMLN, admitió que el simulacro desarrollado el día de hoy fue un rotundo fracaso, y atribuyó la responsabilidad del hecho a la compañía que transportaba los equipos informáticos.

Todas las personas que participaron en la jornada notificaron fallas gravísimas en el proceso de transmisión de resultados, todo esto a 21 días de las elecciones municipales y legislativas.

Pese a que Olivo reconoce que los equipos informáticos carecían de los softwares de transmisión, como lo advirtieron los especialistas en sistemas; aduce que los despedidos de dichos especialistas se debieron a que, supuestamente, su labor estaba “obstaculizando” y “poniendo trabas”.

Según fuentes internas del TSE, el transporte estuvo a cargo de los mismos motoristas (empleados fijos del ente colegiado), quienes se habrían negado a participar, a causa del impago de sus horas extra al terminar los eventos electorales.