La Sala de lo Civil desestimó la apelación del banco Davivienda, y le ordenó pagar la totalidad de los $49.3 millones a Don Antonio Salaverría, por haberlo dejado injustamente en bancarrota.

El pasado 10 de enero, por orden del Juzgado Primero de lo Mercantil, el empresario cafetalero, Don Antonio Salaverría recibió los primeros desembolsos por parte del banco Davivienda, luego que una sentencia de la Sala de lo Civil ordenó a la entidad financiera pagarle $49,314, 303; a causa de los daños y perjuicios que, por vendeta política, causaron a su patrimonio, cuando el entonces banco Salvadoreño era propiedad de HSBC.

Davivienda y su abogado, Humberto Sáenz apelaron la decisión del tribunal de justicia; no obstante, tras haber agotado todas las instancias legales, no les queda más que cumplir la sentencia.

Hace más de una década, el empresario adquirió un préstamo con HSBC, del cual se atrasó una cuota de 160 mil dólares, por lo que el banco le notificó el embargo. 24 horas después de la notificación, Salaverría envió a su abogado, Fabio Castillo, a pagar la suma total del crédito, para librarse de los compromisos; sin embargo el dueño del banco, Gerardo Simán le manifestó que no podrían recibirle el pago y que harían efectivo el embargo de la garantía. “No querían el pago, querían el embargo”, señaló Don Antonio Salaverría.

En ese marco, cabe destacar que el empresario no faltó en ningún momento a alguna de las claúsulas del contrato

De acuerdo con Salaverría, el banco no solo lo dejó en bancarrota, sino que también le provocó “la muerte civil”, ya que no volvió a ser sujeto de crédito de la banca nacional, y se vio obligado a vender varias propiedades para salir adelante con sus empresas.

Según fuentes, el profesional del derecho, Humberto Sáenz intentó corromper el Órgano judicial a favor de Davivienda, pero no logró su cometido.