Aunque el partido de izquierda se jacta de haber iniciado las relaciones diplomáticas con el gigante asiático, jamás existió una amistad tan fuerte como la que ahora une a Pekín con el Ejecutivo.

El pasado martes, el Presidente Nayib Bukele anunció que la República Popular China entregaría a El Salvador $500 millones de cooperación. “$500 millones de dólares en inversión pública no reembolsable y sin condiciones. 2 FOMILENIOS en 1. (Y sin contrapartida)”, detalló el jefe de Estado, a través de redes sociales.

El convenio, que representa un hito en la historia de relaciones diplomáticas del país, ya fue ratificado por la nueva Asamblea Legislativa, en su mayoría integrada por el partido Nuevas Ideas.

La República Popular China también ha realizado una importante donación de vacunas contra el Covid-19 a El Salvador (150,000 de dosis de CoronaVac), y le ha vendido otros lotes (el último correspondiente a 500,000 vacunas) otorgándole un trato preferencial, lo que ha permitido que los antígenos lleguen de forma oportuna. Del mismo modo, China ha donado mascarillas y otros insumos para frenar la transmisión del virus.

Todas las anteriores muestras de amistad y cooperación que la administración del Presidente Xi Jinping ha manifestado para con el pueblo salvadoreño, nunca ocurrieron durante el Gobierno del FMLN.

La nación oriental, que ha felicitado a la Presidencia de la República por su excelente manejo de la pandemia y al mandatario Bukele por su liderazgo, nunca había sido tan cercana al país. La solidez de estas relaciones bilaterales supera por mucho a los tibios acercamientos diplomáticos que el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén sostuvo con Pekín.