El Presidente de la República, Nayib Bukele, encabezó este lunes el Primer Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, que se convirtió en un espacio para reflexionar y promover la unidad por el presente y futuro del país.
El mandatario salvadoreño saludó a los invitados especiales, entre ellos, senadores y congresistas de los Estados Unidos en la jornada de oración que se llevó a cabo en el Palacio Nacional, Centro Histórico de San Salvador.
Al encuentro asistieron líderes religiosos del país, miembros de la Junta Directiva de la Próspera Foundation y representantes internacionales.
El presidente Bukele recordó, durante su participación en la actividad, su fe en Dios y la transformación que empezó a ocurrir en El Salvador tras orar por resolver el problema de la violencia después de aquella fatídica fecha de 2022 cuando las pandillas recrudecieron la violencia contra la población indefensa.
«No sabíamos qué hacer y entonces dije: ‘hagamos una oración’ y oramos, pedimos sabiduría, guía, pero sobre todo pedimos por algo que era mi mayor temor y era que cuando fuéramos contra ellos, había 70,000 pandilleros directamente'», ahondó el presidente.
Fue entonces, estimó, que «le pedimos a Dios, pedimos que las bajas humanas fueran mínimas; sin embargo, pensábamos que sería muchas pues no teníamos otra opción. Tomamos la decisión difícil de hacerlo sabiendo que iba a haber muchas bajas, miles probablemente. No hubo ninguna. Nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una tan sola baja civil. Al día de hoy nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una tan sola baja civil».
Esta jornada de oración es un momento para agradecer por la paz que ahora se vive en el territorio salvadoreño y reafirmar el compromiso de los tres órganos del Estado para trabajar por un país con valores y esperanza», expuso.
El congresista por el Tercer Distrito del Estado de Nueva York, Tom Suozzi, destacó la transformación de El Salvador, especialmente en seguridad y la calificó de “increíble”.
«Estamos muy inspirados por todo lo que hemos aprendido aquí en El Salvador. Han pasado situaciones contra las pandillas o contra el crimen, tanto drama. El milagro que ha tenido lugar en El Salvador es increíble. Y ahora necesitan avanzar juntos e intentan entrar en un tiempo de paz», señaló.
