En una conferencia de prensa, el ministro de Gobernación, Juan Carlos Bidegain, explicó la razón detrás de la emisión de la Alerta Naranja en todo el país. A pesar de una disminución notable en las lluvias, El Salvador sigue en Emergencia Nacional, con suelos saturados que aumentan el riesgo de deslizamientos y desbordamientos de ríos.

“Hemos podido ver el sol en algunos sectores del territorio, pero seguimos en emergencia y es crucial no bajar la guardia”, indicó Bidegain. Las evaluaciones  realizadas en coordinación con Protección Civil y el Ministerio de Medio Ambiente han llevado a la decisión de anunciar la Alerta Naranja, subrayando la persistencia de riesgos significativos.

El presidente de la Comisión Nacional de Protección Civil instó a la población a mantener la cautela. “Tenemos saturación de agua, por lo tanto, estamos susceptibles a desbordamientos de ríos y deslizamientos; es necesario continuar acatando las recomendaciones”, recalcó, señalando que, aunque las alertas disminuyan, el peligro no ha desaparecido.

Fernando López, ministro de Medio Ambiente, señaló que Apaneca es la zona más afectada, acumulando 869 mm de lluvia durante el temporal. “Junio ha sido uno de los meses más lluviosos en la historia del país”, añadió López, enfatizando la necesidad de vigilancia en zonas vulnerables.

Los pronósticos indican que las lluvias continuarán la próxima semana, principalmente durante la noche, con tormentas eléctricas de corta duración pero con potencial para causar caídas de árboles y vallas.

El ministro de Salud, Francisco Alabi, informó que el Sistema Integrado de Salud ha provisto 7,884 atenciones, con 1,663 servicios psicológicos. Las principales afecciones atendidas incluyen problemas respiratorios, diarreicos, dermatosis, oftalmológicos y crisis de nervios, que siguen incrementándose en número.